La propuesta, que inició sus funciones los días 19 y 20 de agosto en el Gran Teatro Nacional, continuará el 22 y 23 de agosto en el Teatro Municipal de Lima, completando una temporada de cuatro presentaciones en dos de los escenarios culturales más importantes de la capital.
Esta gran producción cuenta con la dirección artística de Lorenzo Tazzieri, fundador del Programa Ópera Italia, quien comparte su entusiasmo tras el estreno en Lima:
"Una gran emoción haber dirigido L'elisir d'Amore, una producción muy especial por ser el 'Elisir' del Programa Ópera Italia. Contamos con el talento del Coro Juvenil Simón Boccanegra, la Orquesta Juvenil Nacional y los solistas del Polo Lírico Giuseppe Verdi, junto a grandes maestros internacionales invitados. Es una ópera hecha por y para jóvenes. ¡La voz de la juventud es la voz del futuro!"
De la campiña italiana a los Andes peruanos
Uno de los grandes aciertos del montaje es su capacidad para trasladar el espíritu de L’elisir d’amore a un contexto peruano sin alterar la fuerza dramática, musical y cómica concebida por Donizetti.
La escenografía de Pepe Sialer y el vestuario de Guillermo Sandoval construyen el universo visual de un pueblo andino de los años sesenta, donde las relaciones sociales, la vida comunitaria, las celebraciones populares y las diferencias entre sus habitantes adquieren una dimensión inmediatamente reconocible para el espectador.
Así como, la historia escrita hace casi dos siglos y estrenada un 12 de mayo de 1832 en el Teatro della Canobbiana de Milán, Italia, deja de percibirse como una pieza lejana para convertirse en una comedia romántica viva, cercana y universal.
Bajo la dirección escénica de Luigi Orfeo, el montaje apuesta por una narración ágil, llena de humor, humanidad y movimiento, en la que la tradición del bel canto dialoga con elementos de la identidad peruana.
“Lo más universal de L'elisir d'amore es la necesidad humana de amar y ser amado; una posibilidad tan amplia que puede adaptarse a cualquier lugar del mundo. Aunque la obra de Donizetti transcurre originalmente en el campo italiano, con dos amantes de distintas clases sociales y la famosa ilusión del vino que le da coraje a un joven humilde para conquistar a su enamorada, la historia se apropia del territorio donde se presenta. En este caso, se acerca a la cultura y la esencia de un pueblo andino”. — Destacó Luigi Orfeo, director de escena italiano.
Tras la segunda función en el Gran Teatro Nacional, pudimos apreciar al director de escena en el set, sumamente atento a cada detalle de lo que sucedía sobre el escenario.
“Aquí en Perú, he comprendido que me gusta hacer ópera fuera de Italia. Esta producción marca una nueva trayectoria en mi carrera, no por subir o bajar de nivel, sino porque inicia una nueva forma de trabajar. Junto al maestro Tazzieri y el Polo Lírico, está naciendo un espacio sano. Es la primera vez que dirijo una escena en Lima, y aquí la gente trabaja con enorme libertad y respeto, tanto por la música como por la persona. Eso es lo primordial y resulta algo verdaderamente único” agregó el regista italiano.
Una generación joven toma el escenario
Otro de los elementos centrales de esta producción es la presencia de un elenco internacional integrado principalmente por jóvenes intérpretes, en una apuesta concreta por la formación, profesionalización y proyección de nuevas generaciones dedicadas al arte lírico.
La producción reúne artistas provenientes de Italia, Brasil, Chile y Perú, acompañados por el Polo Lírico “Giuseppe Verdi”, la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil Bicentenario y el Coro Lírico Juvenil “Simón Boccanegra”.
El montaje nace de una innovadora coproducción entre el Programa Ópera Italia, el Ministerio de Cultura del Perú y el Teatro Municipal de Lima, fortaleciendo una alianza orientada no solamente a presentar espectáculos de alto nivel, sino también a generar oportunidades concretas de formación, intercambio artístico y desarrollo profesional.
La iniciativa es, además, resultado de una activa cooperación cultural internacional y cuenta con el valioso respaldo de la Embajada de Italia en el Perú y el Istituto Italiano di Cultura en el Perú, instituciones fundamentales en el fortalecimiento del intercambio artístico entre ambos países.
De este modo, L’elisir d’amore se convierte también en un espacio de encuentro entre distintas generaciones, nacionalidades y escuelas interpretativas, consolidando a Lima como escenario para nuevas experiencias de colaboración operística internacional.
Nemorino y Adina, una historia que vuelve a emocionar
En el centro de la historia se encuentra Nemorino, interpretado por el tenor brasileño Ricardo Gaio, uno de los personajes que despertó especial simpatía entre el público.
Ingenuo, tímido y absolutamente sincero, Nemorino ama a Adina sin condiciones. Carece de fortuna y de la seguridad necesaria para conquistarla, pero posee algo mucho más poderoso: una honestidad emocional que termina convirtiéndose en el verdadero motor de la historia.
El tenor brasileño Ricardo Gaio intérprete del rol de Nemorino nos cuenta que:
“El personaje de Nemorino es sumamente exigente: canta muchísimo a lo largo de toda la ópera y con gran intensidad durante el primer acto. Sin embargo, como su aria principal, "Una furtiva lagrima", llega casi al final, exige una gestión impecable de la voz de principio a fin. Si entregas toda la potencia vocal al inicio y a la mitad del montaje, te quedas sin reservas para la pieza más importante del repertorio. Por ello, mi preparación se centró principalmente en trabajar la resistencia vocal. Además, interpretar a un Nemorino andino le aporta un sentido de comunidad muy profundo, conectado con la Pachamama y el pueblo; la resiliencia del personaje cobra un valor especial, pues refleja esa misma fuerza que caracteriza a la comunidad andina”.
Frente a él aparece Adina, joven independiente, inteligente y orgullosa, interpretada en la producción por las sopranos Tabita Martínez, de Chile, y Thayana Roverso, de Brasil. Coqueta y segura de sí misma, Adina parece inicialmente divertirse con los sentimientos de Nemorino y se resiste a reconocer sus propias emociones.
La relación entre ambos constituye el corazón de la ópera: un juego de acercamientos, rechazos, celos y sacrificios que progresivamente revela que detrás de la comedia existe una historia profundamente humana.
A ellos se suma el barítono peruano Luis Asmat en el papel de Belcore, el presumido y seguro militar que llega dispuesto a conquistar a Adina; mientras que el barítono italiano Marco Camastra encarna al inolvidable Doctor Dulcamara, charlatán ambulante cuya aparición desencadena buena parte de los enredos de la trama.
La producción incorpora además a jóvenes solistas del Polo Lírico “Giuseppe Verdi”, ampliando la oportunidad para que nuevas voces compartan escenario con intérpretes provenientes de distintas partes del mundo.
Una obra maestra que permanece vigente casi dos siglos después
L’elisir d’amore fue estrenada mundialmente el 12 de mayo de 1832 en el Teatro della Canobbiana de Milán y rápidamente se convirtió en una de las obras fundamentales de Gaetano Donizetti y del repertorio del bel canto italiano.
Su extraordinaria vigencia reside en la combinación de una música de gran belleza melódica con personajes profundamente humanos y una comedia capaz de alternar ligereza, ternura y emoción.
En pocas obras el tránsito entre la risa y la conmoción ocurre de manera tan natural.
Ese contraste alcanza uno de sus momentos culminantes con “Una furtiva lagrima”, el aria de Nemorino que se ha convertido en uno de los pasajes más célebres y conmovedores de toda la historia de la ópera. Allí, por unos minutos, desaparece el bullicio de la comedia y el espectador queda frente a la emoción desnuda de un hombre que descubre una pequeña señal de que su amor podría ser correspondido.
Casi doscientos años después de su creación, L’elisir d’amore sigue hablando de sentimientos universales: el miedo al rechazo, el deseo de ser amado, los celos, las apariencias y la capacidad de realizar sacrificios por otra persona.
La producción presentada en Lima demuestra, además, que el patrimonio operístico puede dialogar creativamente con nuevas identidades y territorios.
En esta versión, Donizetti no solamente llega al Perú: su música encuentra un nuevo hogar entre los colores, personajes y paisajes de los Andes.
PRÓXIMAS FUNCIONES
Teatro Municipal de Lima
22 de agosto | 19:30 horas
23 de agosto | 18:00 horas
Las entradas para las funciones se encuentran disponibles a través de Joinnus.com y Ticketmaster.com



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