Russell Crowe y Derrick Borte vuelven a encontrarse en “El último gran golpe” (“The Get Out”), un thriller criminal que retoma la colaboración entre el actor y el director después de “Fuera de control”.
Esta vez, ambos se internan en una historia marcada por el crimen organizado, las lealtades cambiantes y un protagonista que descubre que abandonar una vida peligrosa puede ser bastante más difícil de lo que parece.
Crowe interpreta al dueño de un club nocturno que, después de años vinculado a negocios criminales, está decidido a retirarse. Pero un violento asalto desencadena una serie de acontecimientos que modifica sus planes y lo devuelve a un mundo donde las alianzas son frágiles y las amenazas pueden aparecer desde cualquier dirección.
La película construye su intriga a partir de ese intento de escapar del pasado. A medida que el protagonista vuelve a quedar atrapado en los mecanismos del mundo criminal, la historia desplaza el centro de atención entre intereses contrapuestos, traiciones y decisiones que pueden tener consecuencias definitivas.