CRITICA DE CINE: LA SEMILLA DEL FRUTO SAGRADO, DE MOHAMMAD RASOULOF.

La semilla del fruto sagrado de Mohammad Rasoulof o el chip etnocultural hacia un cortocircuito en el engranaje de los reflejos sociogenéticos

Notable producción alemana con firma iraní y ambientada en Teherán que retrata la vida de la familia de un funcionario que acepta el cargo de juez aunque para eso tenga que firmar arbitrariamente una sentencia de muerte y luego dos sucesos marcarán el destino de su parentesco, primero una de sus dos hijas muy jóvenes acompaña a su amiga a que ésta participe en una revuelta contra el sistema ultraconservador que opaca la identidad femenina por antonomasia y ésta recibe un disparo en su rostro, y luego en plena casa del.juez desaparece su pistola provocando aquella tesitura que éste desconfíe de sus dos hijas aunque su esposa también pueda parecer sospechosa.

Con narrativa de largo aliento pero es eje del.estilo del cineasta que elabora una premisa muy extensa para enfatizar la rutina de retina obsecuente de una familia acomodada y así sorprender al espectador con un contraste hacia un colofón entre The Shining de Stanley Kubrick y The war of the Roses de Danny de Vito, y con injerencia tanática de punto final.

Película de autor entre el drama de denuncia psicosocial y el thriller políticorreligioso, y que funge de radiografía o sutil entomología relativa a una sociedad retrógrada por convicciones institucionales que censuran con pretexto teológico un presunto libertinaje de la mujer promedio que solamente desea que sea validado su albedrío de vestir como desee por ejemplo y eso no más es un ejemplo significativo en un draconiano Irán.

Con tono austero pero en crecimiento emocional pues principia como si no pasara nada importante a través de diálogos cotidianos y planos muy abiertos sin embargo hay ambivalencia del título, la semilla es el paradigma impositivo hacia lo colectivo y el resultado es el fruto sagrado que es la obligación ciudadana sacralizada, pero también puede significar que el ritmo de la historia y de la puesta en escena es la semilla que se va arbolando paulatinamente y el desenlace se consagra como importante, aunque la película también es conocida como La semilla de la higuera sagrada y eso repercute en que el régimen pretende que el presente opresor sea resignado como si tratase de algo muy dulce o la vida ideal respecto a una cultura patriarcal.

Lo magnifico de este guion también es, mediante un lenguaje frontal e irónico, que el progenitor que se deja corromper para asumir el trabajo flamante de juez y mantener con mayor bonanza a su familia va a peligrar respecto a ser encarcelado '"injustamente" por lo que el padre se traslada de un sistema macro de castigo excesivo a un sistema micro de penitencia exagerada en lo relativo a su familia y la enigmática desaparición de su arma, y el clímax es un prototipo de tragedia seca que da pie a una reiteración de protestas documentales o documentadas, y el eje filosófico de esta obra fabulosa es si has trabajado probamente muchos años aunque parezca una moraleja basta que decline tu honestidad profesional para que la consecuencia ontológica sea el pretexto que en occidente podría ser un embarazo no desedo empero en Oriente medio puede ser el misterio de una pistola desvanecida para que se desintegre tanto moral como fatídicamente una familia que ya estaba desahuciada en el planisferio de un microcosmos de autómatas siguiendo órdenes desequilibradas lo que podría ser incluso una metáfora de la burocracia, realmente fascinante

Alberto Javier Angulo Chumacero

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